Por Berona
La convocatoria a una nueva Marcha Federal Universitaria volvió a poner en agenda el reclamo por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y el deterioro presupuestario que atraviesan las universidades nacionales. Pero detrás de la discusión económica aparece algo más profundo que es la defensa de derechos básicos que atraviesan a toda la sociedad.
En las últimas semanas, universidades, gremios docentes, estudiantes, investigadores, organizaciones sociales y referentes de distintos ámbitos comenzaron a difundir campañas audiovisuales y mensajes de apoyo bajo consignas vinculadas a la defensa de la educación pública, la ciencia y el acceso igualitario al conocimiento.
La movilización, que tendrá réplicas en distintos puntos del país, ocurre además en un contexto de fuerte preocupación por la situación del sistema de discapacidad y el ajuste sobre instituciones y hospitales públicos como el Hospital Garrahan.
Aunque muchas veces aparecen como conflictos separados, distintos sectores vienen advirtiendo que forman parte de un mismo escenario: el debilitamiento de estructuras públicas esenciales para millones de personas.
La crisis del sistema de prestaciones en discapacidad, los recortes y demoras en transportes y terapias, la situación presupuestaria de las universidades y las dificultades que atraviesan hospitales públicos y pediátricos tienen un punto en común, afectan directamente derechos vinculados a salud, educación, inclusión y calidad de vida.
En ese contexto, Juan Cruz San Martín, sostuvo que “tenemos que dejar de mirar estas luchas como temas aislados o sectoriales. La universidad pública, el Garrahan y la discapacidad hablan de lo mismo, del derecho de las personas a acceder a salud, educación y apoyos fundamentales para vivir dignamente”.
Y agregó: “La discapacidad atraviesa a toda la sociedad, igual que la salud y la educación. Nadie está completamente fuera de estas realidades. Por eso es importante entender que cuando se ajusta sobre uno de estos sectores, el impacto termina alcanzandonos a todos”.
En redes sociales y espacios públicos comenzaron a multiplicarse mensajes que llaman a construir acompañamiento colectivo entre distintos reclamos sociales. La idea de que las causas no deben competir entre sí aparece cada vez con más fuerza entre organizaciones, familias y trabajadores de distintos sectores.
“La salida nunca es individual. Ningún derecho importante se defendió en soledad. Cuando las familias de discapacidad acompañan la universidad pública, cuando la comunidad educativa acompaña al Garrahan o cuando los trabajadores de la salud acompañan otros reclamos sociales, lo que se fortalece es la idea de comunidad”, expresó Juan Cruz.
La Marcha Federal Universitaria se realizará bajo el reclamo de cumplimiento de la ley de financiamiento, actualización presupuestaria y defensa de la educación pública. Pero para muchos sectores, también representa la necesidad de defender un modelo de sociedad donde los derechos no dependan de la capacidad económica de cada familia.